Delincuentes irrumpieron a las 5:45 en una peluquería de Córdoba, rompiendo la vidriera y robando todos los elementos de trabajo como tijeras, secadores y planchitas.
Uno hizo de campana mientras el otro ingresó sabiendo de las cámaras de seguridad, dejando los mostradores vacíos. Es la segunda vez que roban al dueño, quien desesperado dijo que dormirá en el local para cuidarlo.
El esfuerzo por reponer el stock tras el primer robo se frustró, dejando al propietario sin saber qué hacer ante la inseguridad.