Franco Colapinto generó polémica por cobrar millones pese a terminar décimo en carrera de F1 con solo 18 pilotos, mientras médicos ganan tres millones mensuales tras años de estudio.
Panel cuestionó elogios periodísticos a su "buena carrera" y mensaje societal de priorizar pilotos sobre profesionales, comparando riesgos de F1 con vida argentina cotidiana.
Defensores destacaron selectividad del grupo y "buena banca" para debutar, pero críticos lo ven como palito verde por salir último efectivo, extendiendo a futbolistas millonarios.