En el feriado por los 50 años del golpe de 1976, militantes de La Cámpora visitan a Cristina Fernández de Kirchner en prisión domiciliaria en Barrio Norte; ella sale al balcón con pañuelo blanco de Madres de Plaza de Mayo gritando Memoria, Verdad y Justicia.
La expresidenta, condenada a 6 años por administración fraudulenta en causa Vialidad e inhabilitada perpetuamente, saluda a la multitud en Plaza de Mayo sin hablar directamente. Su hijo Máximo tira el pañuelo a seguidores.
Panel discute historia de la dictadura, represión bajo Videla, reivindicación por gobiernos kirchneristas y necesidad de memoria para todos, comparando con guerrilla previa y comparaciones económicas actuales.
Manifestación reúne gente de todas edades en Plaza de Mayo, evocando miedo de los 70s, exilios y juicios post-dictadura como los de Alfonsín.