Los conductores del programa mantienen un debate ligero sobre si la mañana otoñal en Buenos Aires se siente fresca o fría, recomendando abrigos livianos como un busito o campera según la percepción personal.
Explican que la sensación depende de factores psicológicos y fisiológicos, como el cambio del verano al otoño, donde el organismo aún está vasodilatado y pierde más calor. Insisten en que los primeros fríos se sienten más intensos aunque las temperaturas no sean extremas.
Coinciden en que a la tarde subirá la temperatura hasta 23 o 24 grados, por lo que hay que decidir qué llevar durante el día soleado. El debate se extiende con anécdotas familiares sobre vestir a los niños.