Agustina Paez, abogada argentina detenida en Río de Janeiro, logró reducir cargos de racismo de tres hechos a uno solo con pena máxima de 2 años, reemplazable por tareas comunitarias en Argentina e indemnización a víctimas.
En audiencia oral, la fiscalía aceptó el pedido de defensa, revocando cautelares para su regreso a Santiago del Estero tras pasos burocráticos como firma judicial y definición de monto indemnizatorio a tres denunciantes. Pidió disculpas por gesto simiesco a empleados de bar tras incidente con gestos obscenos hacia ella.
Salió aliviada de la peor experiencia de su vida, con miedo previo a prisión donde temía ser asesinada o peor, expresando "si voy a la cárcel me mato". Recibió amenazas, mudanzas y tratamiento psicológico, con contradicciones en testimonios de víctimas.
Marcela Pagano actuó como garante económico y criticó al canciller Pablo Quirno por abandono, recordando caso Nahuel Gallo. Mención inesperada a Alberto Fernández en la historia.
Presente vicecónsul argentino y abogada Carla Junqueira en audiencia.