La audiencia preliminar contra Agustina Páez, abogada argentina imputada por injuria racial en Brasil, continúa en el Tribunal 37 de Río de Janeiro sin prensa ni familiares adentro, solo con acusadores, su defensora Carla Junqueira, el vicecónsul argentino y la imputada con tobillera electrónica. El padre espera afuera mientras los denunciantes ya se retiraron.
Agustina Páez, amenazada y en tratamiento psiquiátrico por insomnio y miedo, repitió ante la cámara: "Si voy a la cárcel, me mato", quebrándose en llanto y abrazando a su padre. La Fiscalía pide hasta 15 años sumando penas máximas por tres delitos, aunque ella pidió perdón públicamente y su daño es reparable.
Ana Ortiz reporta desde Río que la abogada Carla Junqueira publicó un comunicado destacando las disculpas de Páez y su respeto a la justicia brasilera. Hay pocos medios presentes y la audiencia podría extenderse horas o días, sin jurisprudencia clara por ser delito nuevo de 2023.
El vicecónsul argentino está presente por primera vez, y Cancillería envió una carta al tribunal sugiriendo que una eventual condena se cumpla en Argentina. Páez sufre acoso social, como una empleada que le dio la espalda al reconocerla de spots antirracistas, pese a que no es militante del racismo sino por un gesto aislado tras pelea con un mozo.
Panel critica la dureza brasileña comparada con corruptos políticos libres, spots con Lula usando su imagen y falta de mecanismos como tareas comunitarias, llamándolo un disparate.