ACDC abrió su gira argentina en River Plate con un show histórico de rock puro, recordando su visita de 2009 elogiada por músicos como Slash, donde miles vibraron con acordes clásicos.
Angus Young corrió por el escenario como si el tiempo no pasara, uniendo generaciones en una marea humana de padres con hijos y amigos gritando estribillos, sintiendo la guitarra más fuerte que todo.
El recital fue una descarga colectiva inolvidable, confirmando que la banda no envejece.