La abogada argentina Agostina Paez, de 29 años, está con prisión domiciliaria y tobillera electrónica en Brasil desde el 14 de enero por un incidente en Ipanema, Río de Janeiro, donde vacacionaba con amigas.
Tras un intercambio de palabras por un cobro presuntamente incorrecto en un lugar gastronómico, hubo gestos y palabras que involucraron racismo hacia un empleado brasileño, lo que derivó en su detención.
La querella pide 15 años de prisión por tres delitos de discriminación. Hoy tiene su primera audiencia. La defensa busca su regreso a Argentina si el juicio se extiende, argumentando que recibe trato privilegiado comparado con los 297 detenidos por este delito en Brasil, mayoritariamente locales.