La joven abogada argentina Agustina fue liberada tras tres meses detenida en Brasil por un acto de racismo durante un juicio que derivó en su regreso al país.
La fiscalía brasileña redujo cargos a uno solo, con pena reemplazable por trabajos comunitarios en Argentina y pago de reparación a víctimas, sin oposición a su repatriación.
Agustina se mostró aliviada, describiendo la experiencia como la peor de su vida, aunque física y emocionalmente entera, y confirmó que las víctimas aceptaron sus disculpas.