Donald Trump anunció la suspensión por cinco días de ataques a instalaciones energéticas de Irán tras diálogos fructíferos vía Turquía y Catar, abriendo un canal de negociación. Irán niega conversaciones, pero medios iraníes muestran interés en dialogar.
El petróleo bajó de más de 100 dólares a 87 dólares el barril por el anuncio, aliviando tensiones globales vinculadas a aumentos de combustibles. EE.UU. no logra cambiar el régimen iraní pese a ataques prolongados.
Atacar centrales eléctricas o de agua es ilegal según derecho internacional, ya que afectan civiles, hospitales y escuelas, independientemente del contexto bélico.