El presidente Trump se mostró solidario con Arabia Saudita frente a amenazas de Irán y aprobó ventas de armas y municiones, incluyendo transferencias de terceros aliados.
Arabia Saudita teme ataques a infraestructura energética, tecnológica y desalinizadoras; en enero se vendieron 730 misiles por 9.000 millones de dólares, y recientemente paquetes por miles de millones a Arabia Saudita, Emiratos Árabes, Kuwait y Jordania.
El país fue designado aliado principal no OTAN y el gobierno notificó al Congreso ventas aceleradas para enfrentar la guerra financieramente.