Trabajadores formales con sueldos en blanco acuden a comedores comunitarios porque sus ingresos no alcanzan para la canasta básica alimentaria ni servicios, un fenómeno novedoso en la agudización de la crisis.
Empleados de textil, construcción, acompañantes terapéuticas y seguridad llevan tuppers vacíos al mediodía. Empresarios confirman que sueldos no cubren necesidades básicas.
Problemas como alquileres, luz, gas y subtes disparados obligan a estrategias de supervivencia. Familias integradas al mundo laboral formal luchan por llegar a fin de mes.