El Ayuntamiento de Sevilla restringió el burka y niqab en sus dependencias por dificultar identificación, pese a falta de respaldo jurídico inicial y espera de informe legal.
La medida refleja creciente prohibición de velo islámico en España ante migración musulmana; algunos lo ven como opresión a mujeres, otros como islamización, pero cortes limitan por libertad religiosa.
Voces musulmanas lo llaman cárcel de tela; Congreso rechazó ley nacional de PP y Vox; moción vincula velo a opresión y falta de arraigo cultural.