River Plate derrota 2-0 a Instituto en Córdoba y logra su tercer triunfo consecutivo bajo la dirección de Codet, aunque con un rendimiento flojo y jugadas polémicas resueltas por el VAR.
Analizaron la anulación de un gol de Tomás González por offside: el jugador estaba adelantado cuando Martínez Quarta rechazó el balón, lo que impide que controle después según la regla. También debatieron un posible penal por pisotón a Driussi, que técnicamente existía pero no siempre se cobra.
Codet admitió que el partido fue malísimo y el equipo jugó pobremente, pero River se salvó, trepó al segundo lugar en la tabla por encima de Independiente y rivales de Mendoza, y armó un colchón de puntos para la Copa Sudamericana.
El panel coincidió en que las decisiones arbitrales fueron correctas, aunque hubo cruces sobre consistencia en cobros similares.