Ricardo Biasotti, padre de Ana Chiara del Boca, acusa a Andrea del Boca de impedirle el contacto con su hija mediante denuncias falsas de abuso, violencia, amenazas y secuestro, todas sobreseídas en primera y segunda instancia por la justicia. Peritos de la Corte Suprema detectaron recuerdos implantados falsos en la niña a partir de los nueve años, cuando Biasotti perdió las visitas reguladas.
Relata que disfrutó nueve años de visitas felices con Ana, incluyendo vacaciones familiares y cumpleaños, pero Andrea del Boca cortó todo contacto al irse a Miami durante el embarazo y no inscribir a la bebé para evitar su reconocimiento legal. Biasotti luchó judicialmente por régimen de visitas y alimentos, y destaca que su legajo penal está limpio, con todos los sobreseimientos firmes.
Desmiente acusaciones recientes del abogado de del Boca sobre recibos apócrifos y un supuesto cobro de siete millones de dólares de la Municipalidad de Cosquín, aclarando que presentó pruebas válidas como director de empresa y que el juicio por deuda municipal de 2006 sigue pendiente sin resolución. Lamenta el escarnio público y el impacto en su carrera, pero se apoyó en familia, amigos y deporte para sobrellevarlo.
Expresa emoción y esperanza de revincularse con Ana, ahora adulta en Gran Hermano, interpretando su "por ahora no" como puerta abierta. Critica que Andrea sacó a Ana del colegio a los 14 años por una novela, privándola de socialización, y menciona que Ana cortó lazos con toda su familia paterna. No guarda rencor y cree que la vida saldará cuentas.
Rechaza especular sobre si Telefe incluyó a Ana en el reality como represalia por su demanda contra Susana Giménez, Andrea, Fioravero y Canal 11. Mantiene privacidad sobre su otra hija y enfatiza que habla por el bien de Ana, para que conozca la verdad respaldada en expedientes judiciales.