Un policía de la UTOI disparó 13 veces contra dos delincuentes que intentaron robarle su auto en Ramos Mejía, matando a uno con dos balazos en tórax y rostro que falleció en el hospital tras operación.
El ladrón muerto, de 41 años apodado "el inmortal", tenía extensos antecedentes desde 2004: homicidio, tentativa robo, tenencia ilegal arma de guerra, robo calificado y más. Usaba pistola Versa .380 robada y Peugeot 208 hurtado.
Los agresores cortaron el paso con su auto robado a la T-Cross del oficial Diego Méndez, quien bajó armado y enfrentó al que lo apuntaba; el cómplice huyó. Videos muestran fogonazos del delincuente herido cayendo sin apuntar bien.
Una vecina oyó muchos disparos a las 20 horas y elogió al policía: "Ojalá hubiera muchos como él". La fiscalía confirmó legítima defensa, dejando libre al oficial.