El show de Soda Stereo genera controversia por el uso de un holograma de Gustavo Cerati, con opiniones divididas entre quienes lo ven como fraude y otros como un espectáculo icónico inolvidable.
Algunos espectadores critican que Cerati ocupó demasiado tiempo en escena mientras Charlie Alberti y Zeta Bosio interactuaron poco con el público y no hablaron. Además, fans reclaman la ausencia de Richard Coleman, el cuarto Soda, y cuestionan si Alberti y Bosio se dirigieron al público o solo fue un homenaje familiar a Cerati.
Otros destacan la energía increíble del público saltando y feliz, defendiendo que era una excusa perfecta para disfrutar música en vivo. El debate incluye si fue pantalla o verdadero holograma y si faltó presencia de los músicos vivos.
La familia de Cerati apoya el tributo, pero persisten reclamos por más interacción de la banda original.