Las naftas en Argentina aumentaron más del 16% en marzo y 21% en lo que va del año, con ajustes diarios de centavos en estaciones como en Avellaneda, donde la super pasó de 1.999 a más cara en tres oportunidades la semana pasada.
A pesar de autoabastecimiento por Vaca Muerta y baja del petróleo mundial a 95 dólares, no bajan precios locales porque es más rentable exportar. Argentina es el tercer país de Sudamérica con nafta más cara, solo detrás de Uruguay y Perú, pese a ser exportador.
El gobierno nacional cobra impuestos a combustibles que no van a rutas sino a rentas generales, pese a reclamos de gobernadores. Aumentos se dan en madrugadas sin anuncios oficiales de YPF u otras petroleras, impactando en productos cotidianos.
Comparan con Chile, que importa más barato sin impuestos. Dispersión de precios por municipio complica detectar subas generalizadas.