Una productora acude a Joyería El Tazador para cotizar dos broches victorianos de oro y plata con piedras antiguas como ónix y brillantes, comprados a su madre en Europa, y un reloj Howard patentado desde 1911 con malla posiblemente cambiada.
Los broches son de épocas romántica y media victoriana, uno de duelo con ónix, piezas únicas vintage para financiar negocio de comedia musical. El comercio confirma valor de mercado para las tres piezas y sugiere buscar la tercera época para mejorar precio.
La mujer cotiza sin vender aún, primer lugar visitado por recomendación.