Un misil iraní interceptado por escudos antiaéreos cayó en el patio de una escuela en un asentamiento de Cisjordania, causando daños materiales pero sin heridos gracias a los refugios.
Testigos describieron el trozo como inmenso y gigante, cerca de la escuela y viviendas, calificándolo de gran milagro que todos estuvieran a salvo.
Los niños observaban asombrados el impacto destructivo, mientras las esquirlas destrozaron el entorno pese a la protección de la cúpula de hierro.