En la confitería familiar María Franco de Avenida Boedo 2000, preparan huevos de Pascua de todos los tamaños, incluyendo uno gigante de más de 2 metros 20 para una feria y otro de 35 kilos.
La panadería con más de 20 años ganó premios por roscas y pan dulce, y ahora ofrece huevos para todos los bolsillos elaborados con cariño. Muestran el proceso con chocolate semi templado por Giselle.
El reportero Mariano Introcaz recorre el lugar destacando la variedad y calidad, invitando a ver la elaboración completa.