Israel intensificó ataques aéreos contra Beirut, destruyendo un edificio de 10 pisos en el barrio de Bayrouth con dos misiles, dejando al menos 12 a 20 muertos y decenas de heridos en zonas civiles densamente pobladas. Los bombardeos apuntaron a infraestructura de Hezbollah y redes financieras, escalando el conflicto desde la periferia al centro de la capital libanesa.
Corresponsal Andy Chirino reportó explosiones en barrios como Bachoura y Bazal, con víctimas fatales en áreas mixtas residenciales y comerciales cercanas al centro político. Israel justificó los ataques como respuesta a apoyo de Hezbollah a Irán, enviando notificaciones de evacuación previas.
La escalada impacta mercados: el petróleo Brent superó los 105 dólares por tensión en el Estrecho de Ormuz. Irán advirtió a residentes en Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Arabia Saudita que evacuen refinerías, considerándolas objetivos legítimos tras ataques estadounidenses a su infraestructura energética.
Analistas ven una guerra por energía, con Estados Unidos y Israel buscando debilitar suministros a China desde Irán y Rusia. La pregunta es hasta dónde llegará la escalada en Medio Oriente.