La abogada argentina Agustina Páez, detenida desde el 14 de enero en Río de Janeiro por gestos racistas en un bar, enfrenta hoy una audiencia preliminar y juicio. Lleva tobillera electrónica, no puede salir del estado de Río y se encierra en su departamento por amenazas diarias, recibiendo apoyo psicológico y ansiolíticos.
La defensa busca que continúe el proceso desde Argentina con monitoreo brasileño, como pasó con jugadoras de River. En la audiencia de las 3:30 de la tarde estarán querella y víctimas del Bar Barfil. El padre de Páez llegó a Río pese a costos altos y contó que su hija está ansiosa, sin dormir y con días sin responder mensajes.
Desde el inicio Páez quiso pedir disculpas pero cambió de abogado; esperan llevarla de vuelta a Argentina.