La inflación mensual de marzo alcanza el 3%, impulsada por subas en alimentos, bebidas, combustibles y transporte.
Consultoras privadas estiman esta cifra, que acelera respecto al 2,9% de febrero y mantiene alertas por el poder de compra de los ingresos.
No hay señales de alivio en precios, con aumentos generalizados que asfixian salarios y complican la recuperación del consumo.
Factores como salarios pisados y conflicto en Medio Oriente elevan combustibles y logística.