El show de Soda Stereo con holograma de Gustavo Cerati llenó 10 fechas en Movistar Arena con más de 250 mil entradas vendidas en Buenos Aires y 500 mil en la región, abriendo dos funciones más en junio pese a precios de 60-120 mil pesos y reventa a 250 mil.
El panel destaca el impacto emocional con público llorando por el holograma realista en escenario y pantallas, comparable a shows de Elvis y Michael Jackson, pero llueven críticas por falta de saludo de Zeta Bosio y Charly Alberti, ausencia de tributo tradicional y debate ético sobre revivir al fallecido vía IA impidiendo duelo.
Se menciona aprobación familiar de Cerati, presencia de hijos emocionados, y opiniones divididas: unos lo ven fraude o falta de humanización, otros arte vivo por energía cuántica donde Cerati 'estaba presente'. El show impecable en sonido y visuales, con look fiel de Cerati.