El gobierno de Javier Milei busca retener a Manuel Adorni como jefe de gabinete a pesar de la crisis de imagen por su viaje privado con su esposa, sumado a escándalos como Libra, Andes, Expert y otros que impactan en febrero.
Karina Milei y el presidente lo consideran insustituible por su confianza histórica, aunque encuestas muestran baja imagen y denuncias penales. Analista Gabriel Slavisky minimiza el impacto de Adorni comparado con otras crisis, atribuye la caída a acumulación de sospechas y critica al gobierno por defenderse mal sin voceros.
Las internas del gobierno generan desconexión con la realidad, mostrando vulnerabilidad al pasar de atacar a defenderse. Slavisky destaca que Adorni era eficaz en comunicación agresiva, pero esa táctica se vuelve en contra ahora, agravada por declaraciones de allegados.
La economía resentida y sospechas de privilegios erosionan la imagen, con riesgo para elecciones futuras si no diagnostican bien la situación. El gobierno minimiza crisis autoinfligidas sin asumir errores.