En el programa "Una Semana en el Mundo", el periodista John Lee Anderson advirtió que Estados Unidos e Israel se están empantanando en la ofensiva contra Irán, con ataques dirigidos que debilitan el liderazgo enemigo pero requieren ahora tropas terrestres en el Estrecho de Hormuz y operaciones élite para extraer uranio enriquecido enterrado.
El corresponsal Adrián Fonsillas desde China describió la visión de Pekín como un "wait and see", viendo la guerra como distracción para Washington que impide enfocarse en su rival principal, China, mientras aprovecha para posicionarse como defensora del diálogo internacional frente a la "ley de la jungla" estadounidense.
Lucas Dauria, profesor de Relaciones Internacionales, coincidió en que el objetivo final de Donald Trump es China, destacando el impacto limitado en el suministro petrolero chino gracias a reservas, renovables y refinerías clandestinas conocidas como "teapots", aunque sumado a Venezuela agrava el efecto.
El panel analizó críticas internas en EE.UU., como la dimisión de Joe Kent, quien acusa a Israel de impulsar la guerra, y el pedido del Pentágono de 200 mil millones de dólares para continuar operaciones, pese a promesas anti-guerreiristas de Trump. Discutieron también implicancias para Cuba y Venezuela, socios comerciales de China, donde Pekín ofrece apoyo diplomático y económico sin intervención militar.
John Lee Anderson contextualizó a figuras como Tulsi Gabbard y Pete Hegseth en un gobierno extremista, mientras Adrián enfatizó que China no altera alianzas post-cambios de régimen, citando ejemplos como Myanmar.