Las autoridades británicas negaron riesgo de misiles iraníes para Europa, mientras Europa decidió colaborar para abrir el Estrecho de Hormuz mediante diplomacia exclusiva.
El canciller alemán rechazó explícitamente la entrada en una guerra que no les pertenece, diciendo "no a entrar en una guerra que no es nuestra".
El conductor alertó sobre el debate en torno a los misiles y la posibilidad de que, sin acuerdo de paz, Estados Unidos opte por una invasión terrestre, ya que los procesos militares avanzan en paralelo pese a las charlas de paz.
Este desarrollo sigue las declaraciones del primer ministro Keir Starmer sobre deescalada, negociaciones EE.UU.-Irán con condiciones duras sobre nucleares, preparación para conflicto largo y rechazo a complacencia por fin rápido, en medio de misiles iraníes en sur de Israel con decenas de heridos y polémica por alcance de 4.000 km a Diego García, aunque no llegaron.