Alexis "Pipa" Pereyra, de 51 años, murió asfixiado por llave de custodios en boliche de San Miguel al no permitirle ingresar pese a celebrar nacimiento de nieta con hijo Ezequiel y amigo; esposa Verónica lo describe como trabajador peronista, padre responsable adorado por todos.
Ezequiel, lesionado en rostro, espalda y ojo, testigo y víctima, recibió golpes de varios, esposado y arrojado; aún no declaró por conmoción. Verónica se enteró en hospital durante cesárea de hija; ni boliche ni policía se comunicaron inicialmente.
Cuatro custodios detenidos por homicidio; videos DVR y cámaras muestran cachetada inicial, golpes, llave matalón y abandono del cuerpo antes de cerrar puertas. Justicia pide testigos e imágenes; abogado maneja feria judicial, autopsia definirá asfixia mecánica.
Panel califica agresión desmedida por superioridad numérica/física, no riña; posible homicidio preterintencional. Víctima estudiaba secundaria Fines, trabajaba eventos/Tecnópolis, rechazado por aspecto "rústico".