Elon Musk reveló la TeraFab, una gigafactoría en Austin, Texas, para producir chips de IA integrando diseño, lógica, memoria, empaque y tests bajo un techo, operada por Tesla y SpaceX.
El megaproyecto busca independencia de proveedores como TSMC y Samsung, con inversión de 20.000 a 25.000 millones de dólares y capacidad de un teravatio de cómputo anual, superando la industria actual.
Anunciado en streaming el sábado, servirá para autos autónomos, robots humanoides, cohetes y naves de sus empresas.