Fuerzas Armadas de Ecuador, en coordinación con la Guardia Costera de Estados Unidos, detuvieron a 11 personas e incautaron cerca de 2,9 toneladas de droga en tres operaciones en alta mar.
Esta acción forma parte de una nueva fase del plan contra el narcotráfico, que busca atacar bandas mediante detenciones de vinculados al crimen organizado. Los imputados enfrentan cargos por tráfico de sustancias prohibidas, con penas de 22 a 26 años agravables.
El presidente Daniel Noboa mantiene política de mano dura desde hace dos años, pese a que la criminalidad no cede: tasa de homicidios subió 31% en 2025 a 50,9 por 100.000 habitantes.