El juez federal Ariel Lijo pidió informes sobre facturas y pagos del vuelo privado de Manuel Adorni a Punta del Este con su familia y el amigo Marcelo Grandi. Grandi pagó no solo el viaje de ida sino también la vuelta, según un broker uruguayo que entregó las facturas a la Justicia.
La causa por enriquecimiento ilícito derivó en posible dádivas, ya que Adorni gana 3.5 millones mensuales pero justificó solo un pago parcial de 3.900 dólares. El juez también solicitó normativa presidencial sobre viajes financiados por terceros a funcionarios en actividad, en medio de negocios de consultoría de una productora.
Adorni enfrenta cuatro denuncias en distintos juzgados por Gregorio Dalbón y Marcela Pagano, con fiscales como Policita, Carlos Stornelli y Carlos Rívolo, más jueces como Servini y Lijo. El Gobierno acusa a una trabajadora de un gremio ligado a José Barrita, líder de la Barra Brava de La Boca, de filtrar el video, en lugar de explicar los hechos.
Panelistas criticaron la defensa oficial que habla de complot en vez de transparentar, y señalaron que la Oficina Anticorrupción debería actuar como querellante por ley, mientras hay un expediente administrativo en la AFIP.