El gobierno chino estableció precios máximos al combustible en el mercado interno para contener el impacto del alza internacional del petróleo, provocada por el conflicto en Medio Oriente.
La medida busca mitigar el aumento anormal de precios, aliviar la carga para los usuarios y garantizar la estabilidad económica y el bienestar público. El tope máximo al precio minorista de la nafta subirá 1160 yuanes por tonelada métrica y el del diésel 1115 yuanes por tonelada métrica a partir de la medianoche.
Este ajuste representa aproximadamente la mitad del incremento que hubiese correspondido según el mecanismo habitual de fijación de precios.