El canciller federal alemán Friedrich Meads habló con Donald Trump y ofreció ayuda de Alemania para acabar la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán. Expresó preocupación por ataques a centrales energéticas iraníes, pospuestos cinco días por Trump.
Meads se mostró agradecido por la apertura a contactos directos con Irán y ofreció contactos regionales alemanes. Esto marca un cambio: hace tres semanas apoyaba objetivos de EE.UU. e Israel, rompiendo tradición alemana.
Ahora redescubre legalidad internacional, rechaza participar sin mandato ONU y declara que no es la guerra de Alemania. La guerra se extendió al Golfo Pérsico con cierre del Estrecho de Hormuz, afectando mercados energéticos globales.