Abrir las cortinas al despertar permite que la luz matutina detenga la producción de melatonina, hormona del sueño, y ayude a regular el ciclo circadiano.
La melatonina aumenta en oscuridad y disminuye con luz; su producción baja con la edad. Hacerlo hábito a la misma hora los 7 días de la semana promueve un sueño saludable de 7 a 9 horas por noche.
Evitar cortinas cerradas o luces artificiales tempranas; inundarse de luz solar natural despierta el cuerpo efectivamente.