La víctima Ana Carolina Montero relató en vivo los 10 años de lucha por su denuncia de abuso sexual reiterado en 2016 en Tafí Viejo, Tucumán, a manos de Franco Trapani y Álvaro Rodríguez, quienes recibieron condenas de 10 y 8 años en primera instancia pero siguen libres sin prisión preventiva.
Montero contó que tras la agresión sufrió amenazas de la familia Trapani, dueña de una empresa citrícola influyente, dos internaciones en salud mental por la parálisis de la causa durante cinco años bajo el fiscal Washington Navarro Dávila, quien pidió archivo y sobreseimiento pese a pruebas como su celular robado en la fiscalía y un informe médico de equimosis que tardó dos años y medio.
El fiscal Edmundo Jiménez pidió revocar la condena alegando que la minifalda, el alcohol, la socialización y lesiones leves de la víctima indican provocación y no violación real, argumentos similares a la defensa de Alfredo Falú y emitidos en solo siete días, generando sospechas de influencia económica.
El juez Antonio Nicolás Gutiérrez pidió disculpas antes de su testimonio, pero la Corte tucumana aún debe decidir si confirma las condenas; Montero expresó impotencia y revictimización, mientras los agresores la cruzan en la ciudad pese a restricción de acercamiento.
El corresponsal José Inesta aclaró que el dictamen fiscal no es vinculante y pasa a vistas de partes; el conductor Ricardo Noboa criticó duramente los prejuicios machistas como "cultura de la violación" viva en 2026.