Argentina confirmó el primer caso de la nueva variante genética de viruela del mono, según explicó el infectólogo Hugo Pizzi en una entrevista en vivo. La enfermedad se transmite principalmente por contacto sexual en reuniones grupales, representando el 90% de los contagios por roce cuerpo a cuerpo, aunque hay casos excepcionales por sábanas contaminadas o saliva.
Pizzi destacó que las vacunas antivariólicas antiguas, que dejan una marca en el brazo o pierna, protegen de por vida contra esta variante por su similitud genética con la viruela humana. Laboratorios europeos y estadounidenses ya producen vacunas específicas efectivas.
El experto enfatizó que las personas con vida equilibrada y relaciones estables están "muy lejos" del riesgo, asociando la mayoría de casos a "desafíos" como sexo grupal. Recordó un caso inicial en Argentina ligado a una fiesta en Lisboa con nueve personas.