El policía herido recibió varios impactos de bala durante el robo en la subida al Puente Pueyrredón en Avellaneda y gritó 'Díganle a mi hija que la amo' mientras vecinos lo auxiliaban antes de que una camioneta policial lo llevara al hospital. Los dos motochorros abatidos, de 16 y 20 años, habían robado motos a un policía de CABA y un gendarme; las motos quedaron en Ruchi y Avenida Mitre para pericias con desvío de tránsito.
El vecino Miguel describió el tiroteo y un testigo del edificio de enfrente relató que a las 15 horas vio un individuo gesticular en Hipólito Yrigoyen, oyó seis tiros, gritos de dolor como 'me dieron' y luego vio al policía tirado en la calle. Un policía del destacamento Freire e Hipólito corrió a ayudar y vecinos asistieron al herido, quien tenía al menos cuatro tiros, uno grave en el pecho.
El panel debatió la inseguridad cotidiana, la ausencia policial que obliga a vecinos a alertarse por chats, el caso Chocobar y la necesidad de mano dura versus rehabilitación, criticando sistemas penitenciarios laxos y políticos que priorizan cajas sobre seguridad. María Luján reportó pericias en curso y vallado en la zona.
Los conductores lamentaron naturalizar estas escenas donde vecinos asisten víctimas porque la policía llega tarde, exigiendo exterminar esta realidad argentina de violencia rampante.