El socialista Emmanuel Gregoire se impuso en las elecciones municipales de París con cerca del 53% de los votos, gracias a una coalición con ecologistas y comunistas, sucediendo a Anne Hidalgo como jefe de gobierno municipal.
Gregoire prometió continuar políticas de adaptación climática, vivienda, limpieza y seguridad pública, declarando que París será "el corazón de la resistencia" contra la unión de derechas.
En Niza, la extrema derecha de Eric Ciotti, aliado de Rassemblement National de Marine Le Pen, ganó con el 40%. En Marsella, el socialista Benoit Payan fue reelecto con el 53%.
Las elecciones definieron liderazgos en más de 1.500 ciudades francesas, con 17 millones de votantes.