El equipo del SAME atiende a una mujer que se lastimó la pantorrilla al defender a su perro Mico de una puerta. Los paramédicos limpian la herida con oxígeno, confirman que no hay cortes ni golpes en la cabeza y aplican curaciones.
La paciente, nacida el 28 de abril de 1987, recibe instrucciones para vigilar si la zona se pone roja o caliente y tomar analgésicos si duele. Le entregan una venda azul para cubrir la lesión.
Los profesionales concluyen la atención en el lugar sin necesidad de traslado hospitalario.