River Plate derrotó a Estudiantes de Río Cuarto en un partido feo y complicado, marcado por un gol en contra anulado por offside polémico de González, un penal convertido por pisotón a Driussi y críticas al rendimiento flojo en el primer tiempo sin ideas claras.
El panel discute acaloradamente las decisiones del VAR: el offside se avala por reglamento pese a despeje involuntario de Martínez Quarta, el penal se considera bien cobrado aunque hay cientos similares no sancionados, y un penal inicial anulado por posición dudosa con imágenes poco claras genera sospechas sobre la conducción arbitral que favorece divididas a River.
Elogian la racha de nueve victorias y el liderazgo en la tabla bajo Eduardo Coudet, pero cuestionan cambios tácticos como sacar central por delantero, caras de frustración de Enzo y Poncio, y remates lejanos de Moreno. Coudet destaca la necesidad de pelear en campo irregular y aprender a disputar contra rivales duros.
Critican duramente el estado del campo de juego en Río Cuarto, un potrero inadecuado para Primera División con tribunas tubulares, que perjudica el fútbol argentino malo jugado en condiciones precarias; River gana pero sufre imprecisiones evitables.