El presidente del Líbano condenó el bombardeo israelí a un puente estratégico en el sur del país y lo calificó como un preludio de una invasión terrestre. Los ataques contra esta infraestructura constituyen una escalada peligrosa y una violación flagrante de la soberanía libanesa, según el comunicado oficial.
Israel justificó la acción porque el puente servía para el contrabando de armas y era operado por Hezbollah, las milicias terroristas que atacaron a la Argentina y son un brazo armado de Irán. El objetivo es terrestre para crear una franja de seguridad y controlar a Hezbollah, ya que el gobierno libanés no puede hacerlo.
Expertos destacan las dos miradas opuestas: Líbano lo ve como agresión a la nación, mientras Israel lo presenta como medida contra terroristas. Esto genera desestabilización en la región con países peleando entre sí.