El panel de El runrún del espectáculo entró en un caos total con gritos e interrupciones constantes mientras defendían o criticaban a Cristina Fernández de Kirchner, cuestionando su condena, la justicia y su supuesta inteligencia para prever crisis económicas.
La doctora Verónica acusó a Cristina de corrupta y doblemente condenada, mientras otras panelistas como Estela la respaldaban hablando de pactos judiciales y jueces macristas. El conductor intentó poner orden repetidamente gritando "basta, basta" y pidiendo que hablaran de a una.
Las interrupciones escalaron con frases como "¡Está preguntando!" y chistes sobre choripanes, hasta que apagaron micrófonos para calmar el descontrol. El debate reflejó tensiones profundas sobre la validez de las condenas contra Cristina y la imparcialidad judicial.