Un pastor inicia prédica citando Colosenses 4:2, donde Pablo manda 'dedíquense a la oración', y a tesalonicenses 'nunca dejen de orar', más 1 Pedro 4:7 para dedicarse seriamente.
Explica que la Biblia dedica mucho espacio a la oración como tema central, desde Adán y Eva caminando con Dios hasta Apocalipsis con 'Ven, Señor Jesús'.
Menciona ejemplos de Jacob luchando en oración, David, Daniel orando tres veces al día, Elías en montañas, Pablo y Silas en calabozo, afirmando que la oración es la primera necesidad y bendición del alma.