Oriana relató en el programa su experiencia traumática con un alquiler temporario en Barrio Norte, donde pagó casi 3 millones de pesos más comisión por un departamento inhabitable que encontró completamente detonado, sin muebles ni cama, con cañerías rotas y sillas destruidas.
La vedette contó que contactó al dueño, Natalio, vía aplicaciones como Booking, recibió un video engañoso del lugar en Puerredón y Córdoba, firmó un contrato trucho sin datos legibles ni firma clara, y al ingresar descubrió el desastre total, obligándola a gastar en plomeros, pintores y muebles de empresarios amigos.
Natalio desapareció y un abogado empezó a extorsionar a su letrado Walter Cormace con amenazas de escrache mediático, exigiendo pago pese a los vicios ocultos como canillas que se desprendían; Oriana presentó denuncia por daños y perjuicios y quiere recuperar la plata para irse.
Antes, aclaró chismes con Lizzy Tagliani, negando romance con Cormace, su abogado casado, y defendió posteo sobre Negra Bernassi despedida laboral, confirmando llamado de Gran Hermano al que entraría; también descartó participar en Supervivientes por su dureza extrema.