Un mono caí de cuatro meses, incautado en Retiro por posible venta ilegal, recibe un peluche en el hospital veterinario del Ecoparque para su recuperación emocional, similar al caso viral del mono Punch japonés rechazado por su madre.
María Eugenia Dada, coordinadora de comportamiento animal, explicó que el peluche actúa como objeto transicional para crias sin madre, evitando el mascotismo común en Argentina donde monos son tratados como peluches vivos pero son salvajes y peligrosos.
El monito, oriundo de selvas paranaenses como Corrientes, Chaco y Misiones, pasó de tener 20 días al llegar a cuatro meses; le llaman Kunumí en guaraní para recordarle su origen y no humanizarlo.
Los conductores advirtieron contra humanizar simios, comparándolos con tigres, y destacaron que tras cuarentena se decidirá su destino, posiblemente reintroducción gradual a la selva.