Marcelo Benveniste, presidente del Centro Cultural Sefarad, detalla en Shalom AMIA los grupos de apellidos judíos: patronímicos como Martínez, toponímicos como toledanos, oficios como herreros y físicos como rubios, usados en España desde siglo IX por nobleza y generalizados en XII-XIII para impuestos.
En 1870 España formaliza apellidos dobles (padre-madre), pero post-expulsión 1492 los conversos adoptan nombres católicos como Santa Ana para enfatizar conversión, no ocultarse. Desmiente que apellidos garanticen origen sefardí; Benveniste y Moreno son indicios pero requieren investigación genealógica con soundex para variaciones migratorias.
La ley española 2015 permite ciudadanía a descendientes de judíos españoles sin listar apellidos como prueba exclusiva, pese listas mediáticas erróneas que generaron fraudes en Colombia y México. Estudios como de Isaac Benabraham ayudan, pero apellido solo es indicio.
Benveniste anuncia congreso Aulacia en Jaén mayo, actividades gratuitas online y viaje reciente a Rodas y juderías españolas donde halló filojudaísmo pese tensiones actuales.