Mauricio Macri, en un acto del PRO, se presenta como opción para reconstruir el país tras romper el populismo, coincidiendo en el rumbo económico del gobierno de Javier Milei pero separándose de "tirapiedras" y anunciando un candidato propio.
Los analistas destacan la jugada estratégica de Macri para negociar con La Libertad Avanza en elecciones de CABA y provincia de Buenos Aires, evitando que Milei gane en primera vuelta y complicando su balotaje.
Se menciona la anécdota de las "milanesas" con Milei en Olivos, criticadas como ineficaces, y se elogia la comunicación moderna del PRO con globos y streaming para atraer jóvenes.
Macri descarta ser candidato y mantiene relación tensa con Milei, enfocándose en disputar poder en la Ciudad donde gobierna su primo.