En la primera Fiesta del Alfajor de Suipacha, a 130 km de Buenos Aires, Flor Ferrero mostró ganadores como los alfajores libres de gluten de Temperley: oro en chocolate blanco con masa de cacao intenso, almendra y dulce de leche, y plata en chocolate negro con mermelada de frambuesa casera y centro de chocolate. Jurados espontáneos como Norma, Mónica y Susana probaron en vivo el premiado Delirio, un fino anillo de cremoso de chocolate con cajada de dulce de leche colonial, evocando recuerdos de infancia y abuelas.
El stand de Framuisa agotó su Nikito, con cremoso de chocolate blanco y salsa cremosa de marroc, mientras visitantes de Morón, Cipacha y Cañuelas elogiaron la cremosidad y combinaciones únicas. La emoción creció con pruebas de alfajores salados: el picante de cadive con chili, dulce de leche y chocolate semi amargo, puntuado 10,5 por Griselda, y el de queso sardo premiado como tercer mejor de dulce de leche de autor.
Probaron el alfajor de Roquefort con masa salada para diabéticos, ideal para picadas con salamín, alabado por Marcela de Palomar y Laura de Chivilcoy como espectacular y riquísimo. Dos matrimonios cristianos presentaron el alfajor de Dios, primer premio en Avellaneda, y actrices de Bragado promocionaron su obra Las secretarias de Adelaida mientras mordían frutos rojos y merengue italiano, comparándolo con el teatro.
Locales como Sendem ofrecieron gigantes de 115-120 gramos a 4.000 pesos, con gianduia de pistacho real sin esencias, y ganadores de Suipacha destacaron chocolate negro cítrico y pistacho caramelizado. La fiesta coincidió con el Día del Artesano, culminando con el corte del alfajor más grande para repartir entre vecinos, bandas y folklore, prometiendo ser un clásico anual lleno de dulzura y sabor.