Jeremy Bamberg, hijo adoptivo de Neville y June Bamberg, masacró a balazos a sus padres, a su hermana Sheila y a los gemelos Nicolás y Daniel de seis años en la finca familiar de Tolleshunt D'Arcy, Essex, Inglaterra, el 7 de agosto de 1985. Llamó a la policía fingiendo preocupación tras un estampido, alegando que Sheila, descrita como esquizofrénica y promiscua, enloqueció con un rifle.
La policía llegó, encontró los cuerpos: Neville con ocho tiros y golpes, June con nueve balazos, los niños con tres y cinco disparos cada uno, y Sheila con garganta destrozada y rifle encima, simulando suicidio. No levantaron huellas ni recolectaron evidencia, quemaron colchones y cerraron el caso como obra de una desequilibrada. Primos Cristín y Christopher hallaron un silenciador ensangrentado en la repisa de armas.
Jeremy, con antecedentes de robos, tráfico de heroína y armas en Australia y Nueva Zelanda financiado por sus padres, festejó antes del crimen. Su novia Julie declaró que confesó el plan de cuatro meses, haciéndose pasar por actor en el funeral, y que Sheila no manejaba armas. Forenses confirmaron que el primer tiro a Sheila la mató instantáneamente, imposibilitando suicidio.
En juicio en 1986, pese a que Julie admitió esperar que los muertos le hablaran, el jurado por 10-2 lo declaró culpable de los cinco homicidios. El juez aplicó cinco prisiones perpetuas. Jeremy, hoy de 64 años, permanece preso.